Todos los días leo un poema


Pues sí, todos los días leo un poema, un ejercicio para no perder el pulso; porque de tanto afán la cuerda puede adulterarse o quebrarse, por el lugar que menos yo deseo; y así, como nací en la rasgadura, me pego mi dosis de poesía, total no cuesta nada  ¿Y quién va a pagar por ella? Hoy día nadie paga por lágrimas  ni decepción, y menos por la alegría del otro. Nada, que el poeta de hoy ha sido Borges y el poema Elogio de la sombra…aquí se los comparto:

Elogio de la sombra


La vejez (tal es el nombre que los otros le dan)
puede ser el tiempo de nuestra dicha.
El animal ha muerto o casi ha muerto.
Quedan el hombre y su alma.
Vivo entre formas luminosas y vagas
que no son aún la tiniebla.
Buenos Aires,
que antes se desgarraba en arrabales
hacia la llanura incesante,
ha vuelto a ser la Recoleta, el Retiro,
las borrosas calles del Once
y las precarias casas viejas
que aún llamamos el Sur.
Siempre en mi vida fueron demasiadas las cosas;
Demócrito de Abdera se arrancó los ojos para pensar;
el tiempo ha sido mi Demócrito.
Esta penumbra es lenta y no duele;
fluye por un manso declive
y se parece a la eternidad.
Mis amigos no tienen cara,
las mujeres son lo que fueron hace ya tantos años,
las esquinas pueden ser otras,
no hay letras en las páginas de los libros.
Todo esto debería atemorizarme,
pero es una dulzura, un regreso.
De las generaciones de los textos que hay en la tierra
sólo habré leído unos pocos,
los que sigo leyendo en la memoria,
leyendo y transformando.
Del Sur, del Este, del Oeste, del Norte,
convergen los caminos que me han traído
a mi secreto centro.
Esos caminos fueron ecos y pasos,
mujeres, hombres, agonías, resurrecciones,
días y noches,
entresueños y sueños,
cada ínfimo instante del ayer
y de los ayeres del mundo,
la firme espada del danés y la luna del persa,
los actos de los muertos,
el compartido amor, las palabras,
Emerson y la nieve y tantas cosas.
Ahora puedo olvidarlas. Llego a mi centro,
a mi álgebra y mi clave
a mi espejo.
Pronto sabré quién soy.

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2 comentarios en “Todos los días leo un poema

  1. Es maravilloso, un gran poema, fuerza y sabiduría de alguien que escribía con el don y la elegancia de los siglos, el gran Borges…

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